Un husky de 3 años originario de Tabasco hizo historia al convertirse en uno de los primeros perros en México en recibir una pensión alimentaria tras la separación de sus dueños, como parte del acuerdo legal, su antiguo propietario deberá aportar 700 pesos mensuales para su manutención, además de cubrir parte de los gastos veterinarios cuando sea necesario.
El caso marca un precedente en materia de bienestar animal y reconoce a las mascotas como seres sintientes que merecen protección incluso después de una ruptura familiar, ahora el lomito tendrá garantizada comida, cuidados y amor por ley.