El brasileño Joao Pedro marcó a los 31 segundos ante el Fulham y firmó el gol más rápido jamás anotado en una jornada inaugural en toda la historia de la Premier League. Un arranque fulminante que ya quedó en los libros.
El delantero del Chelsea sorprendió a todos y puso a vibrar a la afición desde el silbatazo inicial, demostrando que en Inglaterra cada segundo cuenta.