Más de 90 mil aficionados colmaron las inmediaciones del Palacio Real de Oslo para darle una ovación histórica a Erling Haaland y a la selección de Noruegael equipo regresó de Estados Unidos tras su destacada participación en el Mundial y fue recibido con cánticos, banderas y una marea roja que pintó el centro de la capitalHaaland, figura y capitán, saludó desde el balcón junto a sus compañeros en un ambiente de euforia total.

La histórica bienvenida confirma el momento dorado del fútbol noruegola afición reconoce el esfuerzo de una generación que puso a Noruega otra vez en el mapa mundialistael recibimiento en Oslo quedará como una de las imágenes del año para el deporte del país.