La capital antioqueña demostró que sí se puede enfriar una ciudad: desde 2016 plantó más de 880 mil árboles y 2.5 millones de plantas en 30 corredores verdes que conectan parques, quebradas, avenidas y muros verdes, el resultado es histórico: la temperatura del asfalto bajó hasta 10 °C, el aire hasta 4 °C y en promedio toda la ciudad 2 °C, acabando con las islas de calor que sufrían millones de habitantes.

 

No es solo sombra: los corredores como la Avenida Oriental producen 12 mil kg de oxígeno al año, absorben 160 mil kg de CO2, atrapan material particulado y devolvieron abejas, aves e insectos polinizadores a la ciudad, con una inversión de 16.3 millones de dólares, Medellín fue premiada por la ONU y hoy es modelo para combatir el cambio climático desde lo local.