Cuando un huevo se pasa por el cuerpo durante el ritual del "mal de ojo", lo que ocurre tiene más explicación científica que mística, al frotarlo por varios minutos, su temperatura sube ligeramente por el contacto con la piel y eso puede desnaturalizar un poco las proteínas de la clara, formando hilos y estructuras filamentosas, al romperlo en agua, aparecen esas nubes, picos y tentáculos, además de burbujas de aire.

¿Y la sensación de alivio? Es real, pero se explica por la expectativa, la sugestión y el efecto placebo que genera tranquilidad. Las figuras extrañas tienen base física y biológica, su interpretación como energía negativa pertenece a la tradición popular.