La Confederación de Fútbol de Asia (AFC) se unió a la UEFA y a la CONCACAF para rechazar el proyecto de la FIFA de crear la sociedad comercial FIFA Forward Enterprise y vender hasta el 20% a inversores privados por 4,200 millones de dólares, todas las confederaciones coinciden: es hipotecar el futuro del fútbol, mientras casi todos los países del mundo dicen NO al plan.
Pero México tomó una postura diferente y dijo: “La Federación Mexicana de Fútbol agotará dicho proceso de estudio y análisis para tomar la decisión que más convenga al desarrollo del futbol mexicano”, la FMF no se sumó al rechazo frontal y dejó la puerta abierta al negocio, lo que ha desatado polémica entre aficionados.