La historia de Satenik Kazaryan, la joven de 22 años de Spandaryan, Armenia, que en 2019 aseguraba expulsar hasta 50 astillas transparentes y cortantes de sus ojos al día, está de nuevo en tendencia en 2026 tras resurgir en videos virales en su momento su familia relató que todo empezó tras una molestia ocular, con fragmentos dolorosos de bordes irregulares que el Ministerio de Salud de Armenia prometió estudiar, pero nunca se publicó un diagnóstico clínico ni un análisis de composición definitivo.
Lo que sí se supo entonces fue que la ciencia nunca lo avaló: la oftalmóloga Tatyana Shilova planteó una alteración de sales y proteínas, pero el profesor Ivan Schwab de UC Davis lo calificó de anatómicamente imposible, mientras una gemóloga rusa aseguró que las muestras eran "vidrio simple" y médicos armenios sospecharon síndrome de Munchausen, hoy, sin nuevo parte médico y sin seguimiento desde 2019, el caso vuelve a dividir redes entre quienes creen en una rarísima enfermedad metabólica y quienes lo ven como un fenómeno nunca verificado.