De aulas improvisadas de lámina y pupitres oxidados a escuelas de primer mundo, así es el contraste que muestra la transformación educativa en El Salvador, a la izquierda, el abandono del pasado con salones sin paredes y pizarrones deteriorados, a la derecha, el presente con aulas modernas, mobiliario nuevo, áreas de juego coloridas y espacios dignos para la niñez.
La modernización impulsada por el gobierno de Nayib Bukele ha cambiado por completo la cara de la educación pública, apostando por infraestructura de calidad que motiva a aprender y soñar en grande, una revolución educativa que se ve y se siente.