Son 582 toneladas, 21 metros de largo y diseñado para operar 60 años a casi -269 °C, soportando más de 100,000 amperios sin pérdida de energía, el componente fue hecho 100% con tecnología china, desde los cables hasta el acero criogénico, y superó todas las pruebas en Hefei, es 1.3 veces más grande y almacena 3 veces más energía que los imanes del ITER, que en 2024 anunció un retraso de casi una década y 5,200 millones de dólares de sobrecosto.

Y no es una promesa vacía, en enero de 2025 su reactor experimental mantuvo plasma a 100 millones de grados durante 1,066 segundos, más del doble de su récord anterior, serán 16 imanes iguales para formar el anillo completo del futuro reactor BEST, que China planea terminar en 2027. La fusión comercial aún está lejos, pero quien ya está armando las piezas va a la delantera.